El pasado 4 de junio de 2010 mientras nos visitaba el Colegio Chicala de Colsubsidio, tuvimos la oportunidad de contar con la visita de RCN Noticias, en donde con una nota se cuenta al público sobre los talleres y objetivos de nuestro proyecto pedagógico conocido como La Granja del Bosque.
LAS AVENTURAS DEL PROFESOR MOTOA
lunes, 22 de febrero de 2010 22:29
El actor Luis Eduardo Motoa, Carlos Alberto Franco en la serie Padres e hijos, tomó el ejemplo del profesor Yarumo, pero con una pequeña variación: no les inculca a los niños el cuidado del café, sino a conservar el medio ambiente. Lo hace con una propuesta didáctica, denominada “La granja del bosque”. La puso en marcha el fin de semana pasado, luego de 16 años de planeación, en una fina de Subachoque (Cundinamarca).
“La granja, que funciona de lunes a sábado, tiene mucho que aportar, porque promueve en los niños una conciencia de reconocimiento en su entorno natural”, dice. Su idea es promover una mayor conciencia ecológica, pero no basada en lo que se ha perdido, sino por medio de todo lo que se puede hacer para recuperar el planeta.
Pese a que la actuación ha sido para Motoa una actividad pasional por más de 18 años, el trabajo que desarrolla en la granja, se ha convertido en su mejor válvula de escape.
Sagradamente cada viernes el Carlos Alberto que hace 16 años es el papá de los Franco en Padres e hijos se convierte en un vendedor ambulante que recorre tiendas, peluquerías y gimnasios para ofrecer pollos, verduras y yogures. El negocio nació un año después del estreno de la serie de Caracol, cuando se asoció con sus amigos Juan Escobar y María Eugenia Ospina.
Un terreno que compraron en Subachoque (al noroccidente de Bogotá) se convirtió en la granja donde plantaron árboles nativos como robles, arrayanes, cajetos y pinos.
Con el paso del tiempo, la finca tomó forma y tuvo su propio nombre. La Granja del Bosque no solo da alimentos orgánicos y una gran variedad de yogures, de las tres vacas que tienen, también se ha convertido en un proyecto social y pedagógico para miles de niños de la capital. En sus 4 fanegadas, los pequeños aprenden sobre el manejo de la huerta y se divierten con talleres de teatro, música, danza y repostería, entre otros.